El dolor es insoportable cuando se pierde a una amiga
Tras un paseo al parque con mi mejor amigo canino, nos encontramos con un ser muy especial. Un perro que vive en el parque desde hace mucho, me recibe moviendo la cola. Varias personas, llegan y lo alimenta con cualquier cosa, comida y agua. Él es feliz. Me produce mucha ternura y quisiera llevarlo conmigo, aunque mi Jeans me demanda demasiado tiempo.
A veces, cuando llueve lo veo temblar junto a varios árboles del parque, parecen apaciguar el viento para evitarle el frío. Entonces una lágrima recorre mi rostro. Y recuerdo, entonces que el dolor que siento, no se compara en nada al que experimento, al que sentí cuando oí aquella historia.
Era jueves, entonces me encontré con un par de compañeras, mientras esperábamos a un profesor, una de ellas me confesó lo terrible que es perder una mascota. Ella relataba cómo lo llevó a su mejor amiga a que la inyectaran, pues ya no había otro camino. Recuerda cómo mientras le daba el último adiós, su cara recibió un cálido lamido que significaba: “Voy a estar bien, te quiero”. Entre ellas dos no eran necesarias las palabras, pues su miradas se encontraban y relataban su tristeza. Era un instante mágico y a la vez profundo, solo podían acompañarlo las lágrimas.
Cuando el dolor fue incontenible, la perrita fue llevada con el veterinario. Se puso muy nerviosa, pues lo único que quería era compartir un momento más con su dueña. Quería mirarla hasta respirar su último aire. Su dueña entró, la acompaño hasta que su corazón aguantó, no pudo más. Nadie merecía tal tortura.
Cuando todo terminó decidió sembrar un árbol, para que el espíritu de aquella amiga este siempre presente. Hasta ahora, sus lagrimas alimentan ese árbol, pues el dolor es permanente y eterno.
Esta es la mejor forma que tengo de honrar a aquella amiga y de brindarle mi solidaridad. Y esperar que aquel dolor pase con el tiempo.
Karen Rodriguez dijo:
28 mayo 2010 a 2:31
Gracias Clarita!!!! nuevamente un poquito de lágrimas por mi querida perrita!!!! pero muchas gracias yo sé que el dolor pasará con el tiempo!