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  • claryeli 2:12 el 5 February 2010 Permalink | Responder  

    Las desgracias ajenas son las que más nos divierten, admitamoslo. Yo lo admito, ¡me encanta el sufrimiento ajeno! ¿Quién no ha mostrado por lo menos una sonrisa cuando ve que alguien cayó en una broma de cámara escondida?

    Cada fin de semana dan un programa dedicado a esta serie de videos  y ¡es fabuloso! Pienso que si a mí me hicieran esa clase de bromas caería igual o peor, y seguramente ustedes se rerían hasta más no poder, pidiendo clemencia para poder respirar, su dolor de estomago sería tan intenso. Aunque todo valdría la pena, pues la mejor experiencia es reirse del dolor ajeno.

     
  • claryeli 3:36 el 25 January 2010 Permalink | Responder  

    Que me ando creyendo 

    Esa es la frase que esta rodeando mi mente.  Cómo pude dejar de postear después de tanto tiempo. Seguramente algunos de mis lectores ya se cansaron de esperarme y se fueron a buscar otros bloggeros que si postean de forma regular.

    Mis queridos lectores seguro pensaron la misma frase que ahora rodea mi mente: “¡Que se andará creyendo está… que nos deja sin posts!”

     
  • claryeli 2:36 el 23 November 2009 Permalink | Responder
    Etiquetas: accidentes, caídas, escaleras, Experiencias, gradas   

    Las escaleras pueden ser tus mejores amigas 

    Los accidentes más maravillosos con escaleras:

    Mientras llovía un chico decide bajar corriendo las gradas. La prisa y la lluvia se llevan de maravilla. Al chico no le podía faltar el paraguas para protegerse del aguacero( lluvia constante). Al momento de poner el primer pie en el escalón decide demostrar las maravillosas acrobacias que conoce. Comienza a rodar, dar mortales en el aire, movimientos de brazos. Arroja su paraguas, este a su vez ofrece un excelente espectáculo artístico. No conforme el joven con llevar a cabo este espectáculo en las 7 primeras gradas, se para en el descanso y continúa ofreciendo su expectaculo para el público incredulo que creyo que fue suerte. Felicidades a nuestro acróbata

    “Cuando nadie me ve, puedo ser o no ser” Así dice la canción. Hay que tener cuidado con esos dichos, algunas personas se los creen. Por ejemplo el otro día un familiar, cuando no tenía luz, decidió probar que tan cierta era esta frase. Además, había visto a su hija practicar gimnasia y dijo “Qué tan difícil puede ser bajar las gradas dando dos mortales en el aire”. Primero colocó su pie entre una alfombra, después tomo impulso. ¿Qué creen?… lo logro, su saldo fueron dos moretones en donde la espalda pierde su nombre y un golpe en la cabeza. Yo me pregunto que otro truco nos tendrá preparado.

     

     
  • claryeli 0:43 el 9 November 2009 Permalink | Responder  

    ¿Quién como él? 

    A quien le encantan los perros debe conocer a perfección su carácter. Por lo general es igual al del propietario. Así, cuando uno se enoja con ellos, en realidad esta recriminando sus propios defectos.

    Hay que ver a mi mascota para darse cuenta. Un perro salchicha, muy tierno y obediente, aunque le gusta tener la razón en la mayoría de ocasiones, si no lo logra, allí esta mordiendo y arruñando. “No Jeans, no es hora de pasar, más tarde seguro”. Después de unos minutos no entiendo cómo fue que me convenció para salir a pasear. Pero ahí estoy en el parque y viendo como juega, a veces me pregunto: ¿quién es el amo?

    Es muy selectivo con sus amistades. Cuando encuentra un amigo para jugar, lo huele perfectamente, de pies a cabeza. Si le encuentra algún olor desagradable en seguida lo hace notar, con su trato indiferente y si ese animal insiste en acercarse no duda en mostrarle los dientes. Entonces le digo: “Ay mi vida, usted si salio igualito mi”.

    Aunque nunca cuestiona la autoridad de nadie, siempre cumple a la perfección cualquier orden, así le desagrade. “Sal afuera”. Enseguida está en su casa con una cara de pocos amigos. Comienza entonces a utilizar otra de sus muchas habilidades: “el chantaje”.

    Me mira y me mira. Es una mirada acusadora y llena de tristeza. Me acerco para acariciarlo y enseguida comienza a lamerme. Luego la tan conocida táctica de la ignorancia, se da la vuelta y no me ve, ni me lame. Ya para ese tiempo lo dejo volver a la casa.  Y le digo: “tú si eres berrinchoso no”. Aunque en mi interior sé que yo tengo la culpa.

    Este perro alargado, completamente café y bien gordito, sabe que es un mimado y hace cumplir esto al pie de la letra. Tiene su cama dentro de la casa, con una cobija, colchón y una almohada. Se pone un pijama a la hora de dormir. Aunque para eso de las doce de la noche ya se pasa a mi cama y ocupa el mejor puesto. Él solo él puede hacer eso con la única escusa de que es el consentido de la casa.

    Testarudo, obediente y mimado por que sabe como y a quien pedirle las cosas. Ese es mi mascota. Quien refleja mejor quien soy en realidad.

    jeans mimado

     
    • didiscaro 18:37 el 11 Noviembre 2009 Permalink | Responder

      Igualito a la duena, y veras q espero el post de tus palabras y el ooootro.

  • claryeli 2:46 el 5 November 2009 Permalink | Responder
    Etiquetas: ejercicio, enfermedad, , mamá   

    Madre hay una sola 

    Yo siempre le he tenido mucho respeto y admiración a mi mamá, por su valor y paciencia. Ella nos cuida, nos protege y se preocupa por nosotros. Pero cuando ella está enferma, a quien le toca esa tarea es a mí, mientras mi hermano conserva su vida habitual: ¿Por qué soy la mayor?

    Lo mejor es cuando la enferma no se deja cuidar. Es hermoso verla como se me escabulle y trata de limpiar o arreglar algo:

    -          “Mami acabo esto y limpio la cocina”

    -           “Solo estito hago mijita”

    -          “Vaya a acostarse mami, AHORITA”

    -          “Ya voy, ya voy”

    Es divertido encontrar por toda la casa: la cocina a medio limpiar, la ropa a medio lavar, el almuerzo a medio hacer, todo por que la enferma ve que me descuido y comienza a hacer algo, entonces me toca correr a detenerla y comenzar una nueva actividad.

    En este feriado mi querida madre se puso el propósito de entretenerse y entretenerme.  Ya la logro detener, y ya se pone a buscar que más puede hacer. Ella idea nuevas formas de motivar mi ejercicio. ¡Así mantengo mi físico!

    Mi mamá es como un pequeño niño, después de tanta diversión cae rendida, seguro soñando en: ¿qué hará mañana? Voy a mi cuarto, no por cansancio, claro que no, sino para limpiarlo, veo como en uno de mis descuidos mi mamá ya lo hizo.

    Al día siguiente llegan visitas, ¡que maravillan, vienen con niños pequeños! De seguro les serán útiles a mí mami. Un par de aliados para motivar mi ejercicio diario. No me equivoco, uno dibuja hermosos paisajes en las paredes, otro juega con tijeras y mi enfermita limpia la cocina. Ese día fue fantástico, para qué gimnasio digo yo.

    Para desgracia de mi mamá al tercer día mis movimientos son más lentos, ya no puedo seguir su juego. Tengo un terrible dolor de cabeza, lo acompaña un poco de fiebre. Aunque tengo que disimularlo. Con un poco de dificultad logro dominar los retos de mi mamá. Ella sospecha algo, pues ya no motiva mis carreras como en otros días.  En la tarde, pierdo el juego y caigo rendida en mi cama, a pesar de eso no comunico nada a mi familia.  El martes es un día de tregua, ya estoy un poco mejor y a mi mamá se le acabaron las ideas. Prefiere ver televisión, leer un libro y disfrutar de las atenciones.  Aunque yo voy cada cinco minutos a su cama a ver esta allí. Todavía siento que en uno de mis descuidos comenzará otra aventura.

    2634681982_fe778d3a50_bFotografía de: Hammed Saber

     
  • claryeli 0:54 el 3 October 2009 Permalink | Responder
    Etiquetas: broma, mochila, , vergüenza   

    Una broma de mal gusto 

    Una mañana como cualquiera, estábamos sentadas en un centro de informática de la universidad. Una amiga afirmó que ya llegaba, nosotros navegábamos por Internet.

    Pedíamos consejo a la señorita Laura en el Facebook, de repente oímos un: “oye… mi mochila”. A la chica de la computadora de a lado le querían robar su mochila.

    El autor del crimen o mejor la autora era nada menos que nuestra amiga. Ella supuso que era nuestra mochila, al ver nuestra concentración en la computadora quiso darnos una pequeña lección. La lección se la llevó ella, mientras trataba de explicarle a la muchacha lo ocurrido, ella solo la miraba con odio y rencor, no le creyó nada.

    Nuestras risas no ayudaron, estaba roja cual tomate y su nerviosismo era evidente. Su vergüenza era tal que no perdía oportunidad para disculparse con la chica.

    Ya el daño estaba hecho, de seguro aquella muchacha aprendió a no desprenderse de sus cosas, para no ser victima de algún robo o de una broma cruel.

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    Foto de: Kenn

     
  • claryeli 2:28 el 1 October 2009 Permalink | Responder  

    Masoquismo o Adrenalina. 

    Un día decidí visitar un parque de diversiones. Después descubrí que fue un grave error. Me encontré con unas amigas, ellas ya se habían sometido a la “adrenalina” de la montaña rusa. No conformes con eso querían seguir con el masoquismo. Así que decidieron subirse a un juego llamado: “la barca”. Con la frase: “no te preocupes si es el más tranquilo”.

    Yo me preguntó: ¿cuál es su definición de tranquilidad? Al momento en que el juego comenzó su marcha, entendí que tranquilidad es sinónimo de peligro.

    Ese “juego” se movía como péndulo fueron los dos minutos más largos de mi vida. Mi estomago sentía mariposas, mi corazón estaba estremecido, ojala hubiese sido amor. Descubrí que a eso se le llama adrenalina. Mi lado izquierdo temblaba, estaba pálida, veía como el juego se balanceaba. Rogué al cielo ayuda divina, nadie se acordó de mis plegarias, ni el Padre Nuestro, ni el Ave María me salvó. Yo seguía sentada contemplando el suicidio como posibilidad, aunque el “juego” estaba tan bien asegurado que no podía salirme.

    Estaba decidida a terminar mi amistad con mis amigas. Ellas disfrutaban mi sufrimiento, sus risas no paraban mi angustia y yo repetía: “En donde estuvo mi cabeza, cuando me subí”. No se en donde estaba mi razón, me hubiese gustado que se llevará también mi miedo y disfrutar de la adrenalina tanto como mis amigas.

    Me baje del juego tan rápido como pude, pensé en besar el suelo. Aunque me contuve. Mientras mis amigas pensaban en una nueva forma de masoquismo para los siguientes dos minutos.

     
  • claryeli 0:59 el 29 September 2009 Permalink | Responder
    Etiquetas: campesino, Humor, vaca   

    La vaca sopló primero 

    En una mañana como cualquiera, un anciano agricultor se levantó. Comenzó con sus actividades diarias: limpiar, lavar, atender a los animales, en fin. Con su buen humor característico: “Estoy harto de esta vida”.

    Su mujer de forma cariñosa le entregó unas pastillas: “Ve vos, anda a ver si le das los parasitarios a esa vaca”. El campesino lo hizo con una sonrisa en su cara: “Claro vieja desgraciada, como ya no puedes ni caminar no me ayudas en nada”. Tomó un tubo para ayudarse.

    Fue y con cariño introdujo un extremo tubo en la boca de la vaca, en el otro extremo colocó la pastilla. Mientras decía: “Vaca tragaras verás que nos salió caro el doctorcito”. El campesino se preparaba para soplar, mas la vaca le ganó en astucia y sopló primero.

    El campesino regresó mugiendo a su casa. Su esposa con cariño lo consoló: “Ve desgraciado no ves cuanto nos costó el medicamento, ahora tú tragas y encima regresas mugiendo”.

    La vaca

    Foto de: Dave Wild

     
  • claryeli 2:08 el 27 September 2009 Permalink | Responder
    Etiquetas: artículo, , libro   

    El libro 

    “Le traje el libro que le prometí”. Sus manos temblaban de la emoción. Su rostro, arrugado por los años y la sabiduría, se iluminó. Tenía su visera típica, una chaqueta de cuero café, sus lentes de botella: “mi medida es lo único que aumenta con los años”, su adicción por la lectura dejó secuelas.

    Cada semana llegaba al acilo y me decía: “Se acordó de mí”. Mi mente siempre se olvidaba de su pedido, aunque tenía que engañarlo con una mentira piadosa: “No me traen el libro Don Segundo, la próxima semana seguro”. Su cara de resignación me rompía el corazón. Él sabía que le mentía, aunque no tenía más remedio que creerme.

    Vive encerrado en el asilo, su única compañía son los libros. Cada semana lo encuentro leyendo, aunque sea el extra: “Es lo que más se encuentra aquí, mi amor. Hasta que usted me traiga mi regalo, no tengo más”. Así respondía a mi mala cara, cuando lo veía con ese diario.

    La última semana ya no tenía más mentiras disponibles, así que decidí anotar el libro en mi agenda. El lunes a primera hora lo compré, no podía esperar al sábado para ver su rostro.

    Llegue y no lo encontré en su silla típica. Allí tomaba el sol con algún texto disponible. Pregunte por él a una de las encargadas: “Don Segundo, ya se va a morir, está en su cuarto, no ve que tiene cáncer”. La frialdad de sus palabras me llegó al corazón. Fui a verlo, me limpié la cara, golpeé y pase: “Don Segundo le traje el libro”.

    Mientras se incorporaba, no perdía su fortaleza: “Vea como me ha cambiado el día, no sabe como estoy, pero su libro me arregló todo”. Comenzó a leerme “El secreto ha sido revelado…”. Yo lo escuchaba, lloraba de lado para esconder mis lágrimas.

    “Usted ha sido de palabra, mi vida”. Dejó el libro sobre la mesa, se acostó: “Vendrá a verme, cuando me sienta mejor volveré a leer su libro, preciosa”.

    “No se preocupe Don Segundo, yo regreso”.

    Foto de Juska Wendland

     
  • claryeli 3:04 el 25 September 2009 Permalink | Responder
    Etiquetas: , crimen,   

    ¡Qué lindo es salir de noche! 

    A quien no le gusta caminar por las calles de Quito en las noches y disfrutar de un bello cielo estrellado. ¡A todos!

    Pero mejor si es con una buena compañía. Claro salimos solos y algunas personas son tan caritativas que nos acompañan. Mientras nos piden algún favor como: “Présteme veinte centavos ” o “Tiene la hora”. Aprovechan para liberarnos de cualquier peso que carguemos. ¡Qué considerados!

    Cuidadosamente nos registran, nos retiran todas nuestras pertenencias. Claro siempre con la promesa de un próximo encuentro.

    Así que si usted quiere disfrutar de las noches de la capital, y de esta hermosa compañía, salga de noche. No es necesario ningún número de contacto, pues ellos están en todas partes y lo localizarán el momento menos pensado.

     
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