Yo siempre le he tenido mucho respeto y admiración a mi mamá, por su valor y paciencia. Ella nos cuida, nos protege y se preocupa por nosotros. Pero cuando ella está enferma, a quien le toca esa tarea es a mí, mientras mi hermano conserva su vida habitual: ¿Por qué soy la mayor?
Lo mejor es cuando la enferma no se deja cuidar. Es hermoso verla como se me escabulle y trata de limpiar o arreglar algo:
- “Mami acabo esto y limpio la cocina”
- “Solo estito hago mijita”
- “Vaya a acostarse mami, AHORITA”
- “Ya voy, ya voy”
Es divertido encontrar por toda la casa: la cocina a medio limpiar, la ropa a medio lavar, el almuerzo a medio hacer, todo por que la enferma ve que me descuido y comienza a hacer algo, entonces me toca correr a detenerla y comenzar una nueva actividad.
En este feriado mi querida madre se puso el propósito de entretenerse y entretenerme. Ya la logro detener, y ya se pone a buscar que más puede hacer. Ella idea nuevas formas de motivar mi ejercicio. ¡Así mantengo mi físico!
Mi mamá es como un pequeño niño, después de tanta diversión cae rendida, seguro soñando en: ¿qué hará mañana? Voy a mi cuarto, no por cansancio, claro que no, sino para limpiarlo, veo como en uno de mis descuidos mi mamá ya lo hizo.
Al día siguiente llegan visitas, ¡que maravillan, vienen con niños pequeños! De seguro les serán útiles a mí mami. Un par de aliados para motivar mi ejercicio diario. No me equivoco, uno dibuja hermosos paisajes en las paredes, otro juega con tijeras y mi enfermita limpia la cocina. Ese día fue fantástico, para qué gimnasio digo yo.
Para desgracia de mi mamá al tercer día mis movimientos son más lentos, ya no puedo seguir su juego. Tengo un terrible dolor de cabeza, lo acompaña un poco de fiebre. Aunque tengo que disimularlo. Con un poco de dificultad logro dominar los retos de mi mamá. Ella sospecha algo, pues ya no motiva mis carreras como en otros días. En la tarde, pierdo el juego y caigo rendida en mi cama, a pesar de eso no comunico nada a mi familia. El martes es un día de tregua, ya estoy un poco mejor y a mi mamá se le acabaron las ideas. Prefiere ver televisión, leer un libro y disfrutar de las atenciones. Aunque yo voy cada cinco minutos a su cama a ver esta allí. Todavía siento que en uno de mis descuidos comenzará otra aventura.
Fotografía de: Hammed Saber
Clarita ese video!!! ja ja
De la oscuridad no mas era el post